6/12/10

god loves his children.


1) Tengo un parcial el 16 y las ganas de estudiar escasean
2) Son las 2.33 de la madrugada, mañana tengo que levantarme a las 10 y no se si eso va a ser posible.
3) No quiero que sea 15, porque implicaría DOS despedidas de DOS personas que se ganaron mi amistad este año.
4) Me hice adicta al té de tilo y al de manzanilla.
5) También de Radiohead.
6) Estoy escribiendo una novela. Ya cuatro personas quieren leerla y eso me hace sentir bien, carajo.
7) Aprobé las dos materias anuales de inglés de mi primer año en Traductorado. Estoy chocha.
8) Tengo grandes expectativas para el año que viene.
9) Quisiera vivir sola.
10) That's all folks!

3/12/10

they may say I'm the only one.

¿Soy la única que odia el verano?
Cuestión, no me gusta por miles de motivos. El primero puede ser la cantidad de bichos que molestan, asustan, asquean y estorban (ponele, estás estudiando/leyendo un libro y te cae una cotorrita en el susodicho objeto, irritante, ¿No?). El segundo es tener la desgracia de estar estudiando hasta finales de diciembre, pero no porque te llevás una materia del colegio, sino porque tenés que dar finales de la facultad. Demasiado exasperante. El tercer motivo de mi ira hacia esta estación es pura y exclusivamente a mi falta de pileta. No es nada agradable tener que caminar/pedalear/correr hacia las quintas o piletas de amigas. No, at all.
Lo ÚNICO rescatable es el simple hecho de no hacer nada. Lo cual también lo hago en otoño, invierno y primavera, así que, ASÍ QUE.
Listo, punto final. Tenia ganas de explayarme pero veo mis apuntes de gramática en la mesa, y.. Me están llamando (o me llama mi conciencia estudiosa y responsable), así que me despido hasta nuevo aviso.

28/5/10

yerma

Ahora que estoy en la facultad, me pasa que en un salón lleno de gente desconocida, aquella (poca) que sí conozco, parecen tener un aura propio. Parecen iluminados, o sus ropas son llamativas a mis ojos. Qué lindo sentimiento, además porque esa limitada cantidad de personas, se han apoderado irrevocablemente de mi corazón de una manera muy extraña y en muy poco tiempo. Qué bien se siente no estar tan solo. Me gusta esa luz, me fascina, me atrapa. Sigo escuchando a de Diego; tenía que escribir este pensamiento. Ah! Me sonríe y me estupidiza (lo acaba de hacer).
Hasta nuevo aviso.